En el blackjack no todo es cuestión de hacer una apuesta y esperar que el azar nos favorezca para lograr el objetivo. Se requiere de mucha concentración e inteligencia para saber cuándo hay más probabilidades de triunfar. Presentamos a continuación una serie de consejos útiles para que apliques en tu juego:
Dividir los pares
En primer lugar, veremos la estrategia de dividir los pares. Esta situación se da cuando tenemos dos cartas del mismo número (8-8) ó (J-J) por ejemplo. En ese caso, pueden abrirse dos juegos, duplicando la apuesta inicial.
Este procedimiento puede repetirse hasta tener cuatro juegos distintos en la mesa, todos con sendas apuestas de igual monto que el original. En cada uno de estos juegos, podemos pedir la cantidad de cartas que creamos convenientes. Sólo hay una excepción a esta regla y es en el caso de los ases, si nos tocan dos de éstos y deseamos abrirlos, se nos permitirá pedir una sola carta por cada uno.
Apuesta segura
Otro método de extensiva aplicación es lo que se conoce como apuesta segura. Se denomina así a la posibilidad que tenemos presentar una apuesta adicional, de un 50% de la adicional, si el croupier tiene como carta descubierta un as. Estaríamos apostando, a manera de seguro, a que la casa obtendrá un blackjack. Si así sucede, con la apuesta segura recuperaríamos el monto de la apuesta original.
Doubling down
Si nuestros dos naipes iniciales suman 10 u 11 puntos, podremos hacer lo que se conoce como doubling down, esto es separar las cartas y hacer una apuesta adicional que no debe superar nunca la original. Este tipo de apuesta es un tanto arriesgado porque sólo se puede pedir una carta más por cada juego abierto. Sí nos tocan dos 5 no deberíamos separarlos, ya que estaríamos convirtiendo un 10 con muchas posibilidades de éxito en dos intrascendentes 5.
Conteo de cartas
Una estrategia difundida para aumentar las posibilidades de ganar en el blackjack es el conteo de cartas. En oposición a la creencia común, este método no requiere que tengamos una ingente memoria visual o seamos genios de las matemáticas. Sólo necesitamos contar con un buen sistema.
Presta atención a la siguiente recomendación: Una buena forma de conteo es empezar con un valor de –4, mientras que el repartidor reparte los naipes. Asignaremos un valor de –2 a las figuras (la J, la Q y la K), mientras que el resto de los naipes (2 a 10 y los ases) tendrán un valor de +1. Ahora basta con que añadamos los valores de las cartas que se reparten a –4. Si el resultado es negativo, la apuesta que hagamos será baja; si resulta que la suma arroja un número positivo podremos apostar un monto más alto.
Rendirse
Un último método es rendirse. En muchas casas de juegos, se permite que un participante abandone el juego cuando se le entregan los dos naipes iniciales, a cambio de que éste “renuncie” a la mitad de su apuesta. Es un recurso válido para aquellas jugadas en las que no tenemos una buena mano y no queremos perder la totalidad de nuestra apuesta. Esta opción puede ejercerse cuando la mano esté más avanzada, siempre y cuando la casa no tenga un blackjack.
Para saber qué método resulta más conveniente, es necesario que ganes práctica y vayas forjando tu propia experiencia. Una vez que logres ser un experto sabrás combinar estos métodos a fin de obtener los mejores resultados.